Octava jornada de la Liga Femenina Endesa y tercer desplazamiento del MANN-FILTER Casablanca. Así se presentaba el panorama previo al encuentro ante Valencia Basket, el mismo en el que Fabián Téllez no iba a poder contar con Cierra Dillard y Merritt Hempe, dos bajas muy duras visto su rendimiento.
Con un gran ambiente en las gradas, las zaragozanas salieron a disfrutar del encuentro y a competir de tú a tú a uno de los grandes equipos de la competición. Zsófia Simon, Kamile Nacickaite y Vega Gimeno enchufaron tres triples en los primeros compases del encuentro que dejaban claras las intenciones de las visitantes. Respeto sí, miedo ninguno. A los 5 minutos de partido, todas las integrantes del quinteto inicial habían anotado. (17-19)
El segundo periodo comenzó con dificultades. Valencia Basket apretó, la grada se enganchó y MANN-FILTER sufrió. Las zaragozanas no lograron anotar ni un solo punto en los primeros 5 minutos del cuarto, pero reaccionaron justo a tiempo. La defensa les salvó y el ataque les acercó a Valencia Basket (38-31), teniendo un destacado nombre propio en medio de la intensidad vivida en la cancha, Nevena Markovic. La serbia mostró sus primeros grandes minutos con la camiseta de MANN-FILTER mientras Queralt Casas marcaba el ritmo en las locales.
Tras el descanso, el guion volvió a dar un giro inesperado. En otro acto de orgullo personal y competitividad, MANN-FILTER Casablanca ganó el tercer periodo en la Fonteta. Jugando el Pick and Roll de manera exquisita y con una Kamile Nacickaite en estado de gracia, las zaragozanas comenzaron a transmitir una sensación de confianza muy elevada y la impotencia parecía apoderarse de las valencianas. Un caos en el que emergió Zoe Hernández, autora de 8 puntos casi consecutivos que ponían la puntilla final a un maravilloso cuarto que dejaba todo abierto (52-52).
El desenlace fue amargo para todas las partes. El silencio se apoderó del pabellón cuando Leticia Romero cayó al suelo y tan solo sus gritos de dolor consiguieron penetrar en esa tensa calma existente. De esa frialdad lógica se apoderaron Queralt Casas y Julia Reisingerova, protagonistas en los últimos minutos y artífices de esa renta final conseguida por las locales para cerrar una victoria (74-64) muy trabajada.




